Al igual que tenemos días en los que nos encontramos muy inspirados y tenemos montones de ideas sobre cosas que escribir, hay otros días en los que vemos el papel en blanco y no sabemos por dónde comenzar. No se nos ocurre nada y nos sentimos bloqueados.
Si no se te ocurren ideas para escribir un cuento o un microrrelato, existen diferentes técnicas para crear nuevas ideas, como vimos en la [thrive_2step id=’499′]Guía para comenzar con la escritura creativa[/thrive_2step].
Una de estas técnicas es la del binomio fantástico, un recurso muy utilizado por escritores que recoge Gianni Rodari en su libro de Gramática de la fantasía. Este concepto consiste en asociar dos palabras que en principio no tienen ninguna conexión lógica para crear una historia o título interesante.
Índice
Ejemplo de binomio fantástico: anuncio y petanca
Por ejemplo, una opción para crear un binomio sería elegir las palabras aleatorias “anuncio” y “petanca” (en hispanoamerica este juego se llama bochas). Y a partir de estas dos palabras intentar sacar una historia. ¿Cómo podemos asociar estas palabras? A mi se me ocurren las siguientes asociaciones:
- Anuncio de petanca
- Anuncios en las bolas de petanca
- Se anuncia un juego de petanca
- Se anuncia una competición de petanca
- Se juega la primera competición mundial de petanca en el mundo…
Y así podríamos continuar durante un largo rato. Yo me he detenido aquí porque algo en la última frase ha despertado mi curiosidad, y se me ha ocurrido la siguiente idea:
“Un ex-detective juega todos los días a la petanca en el parque que queda cerca de su casa. Es un juego que por una extraña razón le apasiona, así que suele jugar ocho y nueve horas al día. Un día, un ojeador que trabaja para Nike ve cómo juega el detective en el parque. El ojeador, en nombre de la compañía, le ofrece ser su patrocinador y le anima a que participe en la primera competición mundial de petanca. De repente el detective aparece en anuncios televisivos y se convierte en una persona famosa adorada por todos los públicos. Además, ahora todos los niños, jóvenes y ancianos sueñan con ganar el primer mundial de petanca. ¿Conseguirá el ex-detective ser el campeón mundial?”
Como podéis ver, no me he tomado las asociaciones de palabras en el sentido estricto, sino que he dejado que mis pensamientos fluyesen hasta encontrarme con “se anuncia un juego de petanca”, y de ahí he pasado a pensar que podría haber una “competición mundial” porque me parecería interesante ver un mundial sobre este juego.
Después he añadido a la asociación de ideas un protagonista que ama el juego y que lo practica para relajarse, sin ninguna ambición para competir, hasta que un ojeador le ofrece ser su patrocinador. Y “patrocinador” se me ha ocurrido porque mi mente seguía pensando en formas de conectar la palabra “anuncio” con “petanca”.
Otras combinaciones de palabras para crear historias podrían ser las siguientes:
- Libro y ovni.
- Cantimplora y cable
- Saltamontes y disco duro.
- Ventana y sandwich.
- Salchichón y espejo.
Cómo conseguir un binomio fantástico potente
Si bien es cierto que para tener un binomio solo necesitamos dos palabras, hay ciertos binomios que funcionan o nos sugieren más que otros. Por eso merece la pena prestar atención a las siguientes dos reglas cuando vayamos a trabajar con los binomios fantásticos:
- Elegir dos sustantivos concretos.
- Intentar que no exista una asociación obvia entre estas dos palabras.
Por ejemplo, si elegimos las palabras “miedo” y “codicia”, vamos a obtener un binomio un tanto pobre, porque ambos sustantivos son abstractos y no despiertan con facilidad nuestra imaginación.
Cuando intentemos sacar una historia de estas dos palabras, la mayoría de las asociaciones van a ser algo parecidas a “miedo a la codicia”, “la codicia del miedo”, “miedo por la codicia”, etc., y lo único que vamos a conseguir es un galimatías de palabras.
Sin embargo, si volvemos al ejemplo de “anuncio” y “petanca”, en verdad no existe ninguna asociación obvia, y esto nos obliga a pensar y a buscar una forma de encontrar esa conexión que nos va a permitir generar una historia.
Esto es lo que Gianni Rodari llama el “distanciamiento”:
“Es necesaria una cierta distancia entre las dos palabras, que una sea suficientemente extraña a la otra, y su unión discretamente insólita, para que la imaginación se ponga en movimiento, buscándoles un parentesco, una situación (fantástica) en que los dos elementos extraños puedan convivir. “
Lo mismo ocurre con cualquiera de las siguientes asociaciones correctas:
- Cangrejo y ordenador.
- Piano y sacapuntas.
- Tarta y océano.
- Botella y globo.
- Ambulancia y ornitólogo.
Sin embargo, las asociaciones siguientes resultarían flojas y deberíamos evitarlas:
- Miedo y codicia (sustantivos abstractos)
- Generosidad y limpieza (sustantivos abstractos)
- Especialidad y piedad (sustantivos abstractos)
- Mirar y oler (verbos)
- Saltar y chillar (verbos)
- Cantar y verde (verbo y adjetivo)
Y las combinaciones siguientes, aunque mejores, aún resultan flojas porque solo uno de los términos es un sustantivo concreto y la combinación de palabras nos va a resultar sencilla pero poco original:
- Tristeza y cuchillo.
- Valentía y sillón.
- Codicia y vacuna.
Otro ejemplo de binomio fantástico: cangrejo y ordenador
Si volvemos a los binomios sugeridos y miramos “cangrejo y ordenador”, se me ocurren las siguientes asociaciones:
- Cangrejo-ordenador (¿cangrejo que tiene un ordenador como cerebro?)
- Ordenador-cangrejo (un ordenador robótico que se mueve como cangrejo)
- Cangrejo utiliza ordenador.
- Cangrejo en el interior de un ordenador.
Tras trabajar un poco las diferentes variaciones, me gusta la idea de un cangrejo que tiene como mente un ordenador, así que ideo una forma de conectar esta asociación con una historia:
“Desde hace años los investigadores utilizan cerebros de animales para conectarlos a ordenadores con el fin de mejorar la CPU y realizar cálculos más avanzados. Se comenzó a investigar con cerebros de cangrejos, pues eran los más sencillos de interpretar, pero ahora la tecnología permite conectar cerebros de simios. Durante los últimos meses han ocurrido sucesos extraños: se han hackeado bancos y centrales nucleares. El mundo tal como lo conocemos está en peligro. Un detective (protagonista) sospecha que alguien ha logrado conectar su cerebro a un ordenador. ¿Cómo detener a este o estos criminales? Al conectar un cerebro a un ordenador, ¿qué deseos tendrá el humano-ordenador? ¿Cómo detener a alguien que es de una inteligencia muy superior a la tuya?”
Como vemos en este caso, en verdad la idea que se me ha ocurrido no tiene tanto que ver con un cangrejo y un ordenador, sino con un humano y un ordenador. El cangrejo ha quedado en un segundo plano y es posible que desaparezca en alguna revisión futura de la historia.
Esto no es ningún problema, porque creamos la asociación de palabras para generar ideas, y si en algún momento dejamos de utilizar estas palabras porque se nos ha ocurrido algo mejor y que nos llama más la atención, podemos abandonar sin ningún tipo de problemas las palabras del binomio.
Variaciones del binomio fantástico
Una vez que hayas practicado un poco, seguramente comenzarás a observar que se repiten ciertos temas dependiendo de qué tipo de palabras utilizas.
Por ejemplo, si utilizas términos relacionados con la informática, el universo o sustantivos de carácter científico es bastante probable que se te ocurran bastantes ideas dentro del género de la ciencia ficción o alguna idea para una distopía. Si utilizas, por el contrario, términos como “cuchillo”, “arco” o “veneno” es probable que haya un asesinato, etc.
Esto lo puedes utilizar en tu favor y si quieres tener ideas para una historia de romance intergaláctico, te puedes crear listas de palabras concretas relacionadas con hechos científicos y con relaciones amorosas. A partir de esas listas puedes crear binomios e idear historias hasta dar con una que te atraiga lo suficiente.
Puedes conseguir otras variaciones si juntas tres sustantivos o cuatro (en lugar de dos), o juntas dos binomios para crear una historia de mayor extensión, mezclas dos historias completamente inconexas, etc.
Si te interesa saber otras técnicas para crear nuevas ideas, un libro recomendado sería el ya mencionado Gramática de la fantasía de Gianni Rodari. Este libro está enfocado especialmente para los escritores de literatura infantil, pero más de una técnica se puede utilizar para crear historias para todos los públicos.
También recomendaría la lectura del post de Abel sobre los binomios, en el que nos introduce los diferentes conceptos de Gianni Rodari de una forma muy amena.
La pregunta: ¿Qué ocurriría si…?
Una variación un poco más especial del binomio fantástico es hacerse la pregunta “¿Qué pasaría si…?”. Con esta pregunta combinamos, como explica Gianni Rodari, un nombre y un verbo.
El ejemplo que pone Rodari es el de “la ciudad”, “vuela”. De esta asociación podríamos preguntarnos qué ocurriría si las ciudades volasen. Y así de primeras, me imagino que harían falta controladores aéreos especiales para evitar accidentes entre ciudades voladoras. Pero también habría otras implicaciones:
- Si las ciudades volasen, seguramente no habría problemas para irse de vacaciones, pues cada cierto tiempo la ciudad se cambiaría de lugar.
- No habría problemas para abastecerse de agua o de cualquier recurso natural, porque la ciudad podría acercarse para abastecer sus necesidades a cualquier lugar.
- La climatología sería un problema: todo el mundo querría tener buenas temperaturas y solo las ciudades más ricas podrían estar continuamente viajando para tener temperaturas de veinte grados con días soleados. Mientras tanto, las ciudades pobres se tendrían que conformar continuamente con temporadas de frío y calor extremos…
- Las relaciones a distancia serían interesantes: a veces la pareja estaría a solo unos kilómetros, y otras veces los enamorados estarían separados por miles de kilómetros. Seguramente ambos seguirían el calendario oficial de ciudades voladoras para ver cuándo se podrían encontrar…
Esta variación del binomio es tan interesante que dedicamos un post especial para explorar en profundidad la pregunta “¿Qué ocurriría si…?”
El binomio fantástico es un ejercicio ideal para generar ideas nuevas y originales. Solo necesitas buscar dos sustantivos concretos que en principio no tengan ningún tipo de relación semántica para después buscar esa relación mediante la creación de una historia.
También puedes conectar varios binomios fantásticos para crear historias más complejas o idear una trama mayor, seleccionar grupos de palabras para dirigir las historias hacia una temática determinada o idear propios métodos para crear nuevas historias.
¿Has probado a crear historias a partir de un binomio fantástico? ¿Qué palabras has utilizado? ¿Cuáles se te han ocurrido? ¿Utilizas alguna variación del binomio que te funciona bien?
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Qué interesante. Gracias por las ideas, ahora a escribir binomios fantásticos! A mí se me ocurre perro y yogurt.
Hola Begoña,
Me alegro de que te haya resultado interesante. Ya me contarás el resultado del binomio perro y yogurt, seguro que sale una historia magnífica 😉
Una técnica muy simple y tan eficaz! Ahora estoy con el trabajo así que me ocurren solo palabras «café» y «transformador». 🙂
¡Hola Tahir! Muchas gracias por comentar 🙂
Suele ocurrir que lo primero que se nos ocurre está relacionado con nuestro entorno y los objetos que nos rodean. Mucha suerte con esa historia 😉
Una información necesaria y hermosos ejemplos… Se me ocurre paya y espejo. Probaré y veamos qué sale… Gracias.
Me parece una idea muy interesante la de los biomionimos, se te pueden ocurrir muchas ideas que al parecer son antagonistas pero puedes encontrar un punto de conexión interesante he imprevisto.